e
ubica en las estribaciones inferiores del cerro de Salvatierra, sobre
el río de Cazorla, y encima de un saliente rocoso cuyos aledaños,
sobre la ribera del río, constituirían la primitiva área
urbana de la Cazorla medieval. Su planta irregular responde, no solo,
a la topografía del lugar sino también a sus continuadas
transformaciones. De oeste a este presenta las siguientes estructuras:
• La gran torre del homenaje con su patio de armas.
• Un recinto intermedio con estructuras de servicio, aljibe, almacén
etc.
• Un recinto reducido que forma el complejo acceso a la fortaleza.
• La albacara o recinto amurallado exterior, defendido por torres
de planta rectangular y dotado posiblemente con una puerta hacia el sur
y un postigo hacia el noreste.
La disposición de estas
estructuras se hace siguiendo el desnivel del terreno, por lo que la altura
existente entre la zona más occidental y la oriental, es considerable.
Las profundas transformaciones sufridas a lo largo de este siglo, sobre
todo desde los años setenta y ochenta, ha provocado que parte de
construcción la original esté enmascarada por las obras
recientes. Sus orígenes son inciertos, posiblemente musulmanes,
aunque de ellos apenas si podemos reconocer algunos muros de tapial y
algunos elementos aislados. Es muy probable que se tratara de un "hims"
o fortificación poco compleja, para refugio de los musulmanes esparcidos
por la zona y que en época cristiana, al trasladar la capitalidad
del Adelantamiento de Cazorla, se retomara su total reestructuración.
La torre del homenaje es su elemento más representativo. Es de
planta cuadrada con tres alturas y terraza. Bajo la planta primera, un
posible aljibe que recogiera el agua de lluvia, abierto sobre la roca
del cerro.
La construcción está realizada en piedra caliza y con una
buena cantería, utilizándose la toba tan solo en lugares
muy determinados. El modelo constructivo se basa en una cimentación
sobre la roca, apoyándose la construcción sobre muros de
gran grosor, que van disminuyendo conforme la edificación se eleva,
así la ultima planta tiene muros de casi un metro cincuenta menos
de grosor que en su base. Esto permite abrir ventanales, en este caso
dobles (geminadas). Las cubiertas de estas estancias son diferentes en
función del nivel o altura. La de la planta primera es una bóveda
de medio cañón apuntada de excelente factura, que pasa a
ser adintelada o plana en la segunda y de una magnifica bóveda
de crucería para la última. Esta última planta es
la más notable arquitectónicamente, con tres amplios ventanales
geminados y unas columnillas decoradas toscamente, abiertos al norte,
este y oeste. La bóveda es muy alta, de crucería y con cuatro
nervios muy pronunciados. La entrada a la fortaleza es pendiente y zigzagueante
hasta alcanzar el recinto intermedio. Por lo general en la fábrica
o construcción de la fortaleza hay elementos constructivos de influencia
musulmana, al igual que en la resolución arquitectónica
de algunos de los espacios, lo que lleva a pensar en la utilización
de obreros y alarifes de origen musulmán. La utilización
del ladrillo y el mortero, así como la solución dada a la
puerta de acceso o del aljibe de la torre, fortalecen aún más
la sospecha de esta presencia. La albacara o recinto exterior presenta
una mayor libertad constructiva, utilizando todo tipo de materiales y
con un trazado ajustado a la topografía del lugar. Las torres adosadas
son irregulares en su planta e incluso se levantan sobre que los muros,
para cimentarse en parte sobre ellos. Del resto de muralla que pudiera
formar parte de un segundo recinto amurallado apenas si quedan restos,
aunque hacia el camino san Isicio, al oeste, o en las laderas que caen
hacia el camino de la ermita del Santo Ángel, permiten intuir una
segunda línea que las uniera por la calle de la Luz.
Su tipología arquitectónica así como algunos de los
materiales hallados sugieren que sus orígenes bien pudieran ser
musulmanes, posiblemente de época almohade (siglo XII), aunque
a lo largo de los siglos XIII, XIV y XV los cristianos terminaron de darle
su configuración definitiva, lo que explica que en una buena parte
de sus estancias interiores predomine el estilo gótico.