EL TRAJE TÍPICO
SERRANO
Las prendas
de vestir tradicionales de las Sierras han perdido hoy su uso. Pero
aún en algunas fiestas tradicionales es posible ver algunos de
los bellos trajes tradicionales. Así, si durante nuestra visita
al Parque Natural coincide con alguna fiesta especial, es posible que
podamos disfrutar al ver a las mozas y mozos ataviados con sus tradicionales
vestidos serranos.
Si algo llama la atención de los trajes
tradicionales, es que se puede notar la proximidad del Parque con la
comunidad Castellano-Manchega, puesto que las indumentarias son más
austeras y menos ceñidas que en el resto de Andalucía,
apreciaremos la influencia musulmana en la utilización de colores
vivos, en tono rojo, amarillo, azul, morado especialmente en los bordados
que adornan los refajos.
El traje femenino está constituido entre
otros elementos por el refajo, que es el más visible y tiene
gran vuelo, que se concentra en su parte central trasera, está
formado por seis o más pliegos de tela llamados "piernas",
por lo que puede tener un considerable peso. El vuelo se recogía
en una cinturilla de gabardina o de vichí, de dos dedos de ancho,
atándose con cinta y corchetes a la cintura. En el borde del
refajo de fiesta de serrana se colocaba el "cordón serrano"
trenzado con los dedos mediante cinco cabos en forma redondeada, en
azul marino o blanco y azul marino solo.

La parte inferior del refajo podía decorarse
de diversas maneras: Bordados; es el más utilizado; Picadura;
en pañete o fieltro blanco se recortaba el dibujo y era colocado
a 20 o 25 cm del bajo; tiras de terciopelo o percal solo, colocados
en la mitad inferior del refajo, se combinaban con jaretas horizontales.
Otra pieza del traje serrano femenino era el
corpiño, que se ajustaba al busto por encima de la camisa. Ésta
era considerada como una prenda interior que cubría todo el cuerpo.
Los puchos era otra prenda de interior que se utilizaban con bragas
y siempre de color blanco. Las enaguas que se colocaban debajo del refajo
y sobre los puchos. Las medias y ligas completaban la indumentaria interior,
siendo las primeras lisas y de lana o algodón negro o de colores
en los días laborales y de lana o hilo en las fiestas. Las ligas
sujetaban las medias que llegaban hasta la rodilla.
Otras prendas que completaban el traje serrano
femenino son la mantilla, que tiene forma rectangular y que cubría
la cabeza y el mantón, cuadrado y con flecos, se doblaba en pico
y se ponía cruzado sobre el pecho. Para finalizar se utilizaba
el pañuelo para colocar en el talle o en recoger la trenza y
como calzado las esparteñas, que se realizaban de esparto con
trenza de cinco ramales llamada "crisneja".
La indumentaria masculina estaba compuesta por
varios elementos, entre los que destacamos: El Calzón o pantalón,
éste era de paño negro y puede ser corto y ajustado hasta
la rodilla con botones plateados o largos que llega hasta media pierna
y es ligeramente acampanado. Cuando se utilizaba el pantalón
corto, se usaban las medias y con los largos los escarpines, los dos
eran de lana blanca y punto fino.
La camisa del hombre recibe el nombre de
camisón. En la Sierra de Cazorla, la camisa es de algodón
con jaretas en la pechera y el cuello vuelto o de lienzo casero con
puntillas y muy escotado. Y en la Sierra de Segura, la camisa lleva
un fuelle delante y otro detrás, en el centro y es lienzo para
diario y de seda rizada y botón para las fiestas. El chaleco
se coloca sobre la camisa y por debajo de la chaqueta. También
se usaba la faja a modo de cinturón, tanto para resguardarse
del frío como para guardar objetos personales. En la sierra de
Cazorla hay que distinguir la chaquetilla, de merino negro con puños
de terciopelo y cuello de puntilla blanca para ocasiones festivas. Otro
elemento muy importante era la capa, que tenía mucho vuelo y
larga hasta los tobillos, era de uso obligado en ceremonias y actos
oficiales. Así mismo era el regalo de los padres al hijo que
se iba a casar. El sombrero o tocado variaba en función de los
actos fueran cotidianos o extraordinarios. En la Sierra de Cazorla,
el sombrero era de felpa, bajo, con copa cónica y ala semi-tiesa,
de estilo castellano y color negro. En Segura de la Sierra, el sombrero
es de ala ancha-tipo cordobés y se usaba en bodas o días
de fiestas. El calzado de los hombres era un zapato bajo abrochado con
cordones. Usando también borceguíes, zapatos altos con
cordones para el trabajo en el campo. Las alpargatas se usaban en verano
y eran de lona con suela de cáñamo. Las medias utilizadas
por el hombre eran de lana o algodón y llegaban hasta la rodilla.
Los peales son como unas vendas de hilo blanco que se enrollaban desde
la rodilla hasta el tobillo sobre las medias. Asimismo las polainas
eran otros elementos del vestir masculino y era como una media que se
colocaban desde la rodilla al empeine y estaban hechas de cuero o paño
y tenían decoración en la zona del tobillo.