BluesCazorla Festival 2017

Nikki Hill
Tajmo
King Solomon

Nikki Hill, Taj Mahal, Keb’ Mo’ apaciguaron el calor de un Blues muy fiel a sus raíces

La 23 edición del Blues Cazorla se recordará por ser una de las más calurosas y auténticas de los últimos años…, sólo Blues y verdadera música con raíces. Se estrenaba con Music Maker, bendición de proyecto que nace en 1994 para subrayar y promocionar la carrera de veteranos músicos de blues, iniciativa apadrinada por estrellas de la talla de los Rolling Stones, Eric Clapton… Música y vida en cada parpadeo.

John Nemeth se adelantaba a la programación y dió una master class de soul que lo coronaba en esta primera jornada, derrochando clase y fuerza en cada interpretación. Aparición estelar de King Solomon Hicks para acompañar a Nemeth y su banda, en una apoteósica recta final llena de magia.

Kenny Neal le corría Louisiana por las venas y desbordó el Mississippi sobre el público. Y llegó la hora de disfrutar del chico de oro de Harlem del que todos hablan, King Solomon Hicks, superando las expectativas con creces. Recordando a las leyendas BB King y Chuck Berry. Mucho futuro para esta promesa.

Llegó el Viernes y Doyle Bramhall II fué el jefe de las seis cuerdas de la noche, dejando su inigualable sello en la velada.

Los Reyes del K.O. ganaron el combate y levantaron la noche con un bolo para el recuerdo. Se vacían sobre el escenario, derrochando simpatía y metiéndose en el bolsillo al público desde la primera canción.

 Carvin Jones, con sonrisa de oreja a oreja, fue el encargado de encender los fuegos artificiales con su guitarra, bajándose al ruedo y electrificando al respetable.

Último día y en El Escenario Cruzcampo se cuelga el cartel de “no hay entradas”. Julián Maeso no tardó en explicar el por qué, poseído por el espíritu de Gregg Allman y los Black Crowes. Cada tema huele a clásico. Con las brasas perfectas y bajo una creciente ovación, salió a escena, agitando unas maracas y riéndose de los días que se fueron y de los que vendrán, Taj Mahal junto a su compañero de aventuras Keb’ Mo’.

Armónica, eléctrica, acústica, dobro o ukelele, todo vale para explorar las raíces del blues y fusionarlas, haciendo que el viaje siga adelante.

El escenario flotó con Nikki Hill  que devolvió a la tierra para poner la madrugada patas arriba. Nikki dejó las cosas claras desde el inicio, con una tormenta contínua de garage rock y R&B a la altura de las más grandes.

Davy Knowles se estrenó por estos lares (apareció el jueves en la jam de King Solomon Hicks) y puso el broche perfecto con blues-rock de muchos quilates, al más puro estilo Led Zeppelín y Rory Gallagher. El temido punto final llegó con un gigantesco cover del ‘Almost Cut My Hair’ de Crosby, Stills, Nash & Young.

Kenny Neal